Loreto aún se mantiene entre las regiones menos competitivas del Perú

Mario Andre López Rojas

El Instituto Peruano de Economía (IPE), por séptimo año consecutivo presenta el Índice de Competitividad Regional – INCORE 2019 como parte de su esfuerzo por analizar los avances en el desarrollo económico y social de las regiones del Perú. La comprensión de las diferentes dinámicas locales y el estudio comparativo con el resto de regiones permite identificar el nivel de competitividad y los factores que la determinan. De esta manera, es posible contar con un panorama claro y detallado por región, el cual resulta fundamental para la discusión y la toma de decisiones de políticas públicas que impulsen el desarrollo a nivel regional.

El INCORE cuantifica la posición relativa de las 25 regiones a través de seis pilares de competitividad: Entorno Económico, Infraestructura, Salud, Educación, Laboral e Instituciones. El índice se compone de 40 indicadores agrupados en los seis pilares mencionados, los cuales se construyen con los últimos datos disponibles de las fuentes oficiales.

El INCORE intenta replicar, en la medida de lo posible, la metodología utilizada por el Foro Económico Mundial para calcular el Índice Global de Competitividad. Con dicha metodología, se calcula la dinámica de la región y la diferencia relativa respecto a otras regiones, lo cual determina su nivel de competitividad. Cabe precisar que, a partir de la edición pasada, se cuenta con información desagregada para Lima, que incluye Lima Metropolitana y la Provincia Constitucional del Callao, y Lima Provincias.

De esta manera, el índice constituye una fuente de información oportuna que permite analizar las condiciones económicas y sociales de cada región e identificar sus principales fortalezas y debilidades. Con ello, se pueden centrar los esfuerzos e implementar políticas públicas adecuadas que generen un mayor impacto sobre su desarrollo.

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A fin de obtener el mejor reflejo de la competitividad regional, en la edición del INCORE para el año 2019 se han realizado algunos cambios importantes, los cuales son necesarios de mencionar. Entre estos cambios, destaca la reducción global del número de indicadores utilizados en el Índice, de 46 en la edición previa a 40 en la presente edición.

A partir de los cambios metodológicos realizados, las versiones anteriores del INCORE han sido recalculadas. Así, los Retratos Regionales incluyen información del ranking por pilar para las cuatro últimas ediciones bajo la nueva metodología. Cabe resaltar que la comparación temporal puede verse limitada en los casos en los que se altera la unidad de análisis de un indicador. Por último, toda la información incluida en el cálculo del INCORE y sus diferentes ediciones se encuentran disponibles en www.incoreperu.pe. Dicha información es de libre acceso y la descarga es gratuita.

Debido a esos cambios metodológicos, las posiciones de Loreto en años anteriores difieren a las publicaciones del ranking también de años anteriores. En el informe del año 2019 publicado en el portal del Instituto Peruano de Economía (IPE), Loreto ascendió 2 posiciones con respecto al año 2018, pero se mantiene entre las regiones menos competitivas del Perú, por lo cual nos encontramos en el puesto 22 de 25 regiones con una puntuación de 3.2 de 10.

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Estar en el puesto 22 significa recuperar la posición que ya tuvimos en el informe del año 2016; recordemos que el informe de cada año está basado en información estadística del año anterior; de esta manera, el informe del presente año es en realidad la foto del año 2018 y el informe del año 2016 se basa en datos del año 2015.

Si se detalla por cada uno de los pilares, tenemos lo siguiente:

Entorno económico: muestra la actividad económica de la región (PBI real, PBI real per cápita, gasto real familiar por mes, incremento del gasto mensual por familia). Loreto se ubica en el puesto 20 de 25 regiones con puntaje de 2.1.

Infraestructura: Puesto 20 con 2.9 puntos obtenidos, es del acceso a los servicios básicos (agua, desagüe y electricidad), red vial (vías pavimentadas) y telefonía (acceso a internet).

Salud: Puesto 25 con puntaje 2.1, ya que presentamos preocupantes índices en desnutrición crónica (15%), anemia (57%), cobertura de médicos (9 para 10 mil habitantes), y partos sin asistencia calificada (26%).

Educación: Con un puntaje de 1.2, el más bajo de todos los pilares y nuestra mayor debilidad, nos encontramos en el puesto 25, con analfabetismo de 6.4%, asistencia escolar de 86.6%, rendimiento escolar en primaria de 4.0%, rendimiento escolar en secundaria de 1.2%, y colegios con los tres servicio básicos 8.5%.

Laboral: Puesto 14 con puntaje de 4.1, teniendo empleo informal del 81.8%, empleo adecuado de 42.7%, fuerza laboral educada 21.7%, creación de empleo formal 0.6%, y nivel de ingreso por trabajo de S/ 1 166.

Instituciones: El puesto 3 con 6.6 de puntaje, nuestro mejor indicador, donde la aprobación de la gestión pública es del 40.1% (indicador subjetivo), ejecución de inversión pública 74.9% (no mide eficiencia del gasto), criminalidad 5.9%, homicidios (2.7 por 100 mil habitantes), presencia policial (1 efectivo para 970 habitantes), y resolución de expedientes judiciales 41.1 %.

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En los últimos 10 años, nuestra mejor ubicación la obtuvimos el año 2011, cuando nos ubicamos en el puesto 18, para luego ir en retroceso y oscilar entre los 4 últimos lugares; y nuestra peor ubicación la tuvimos tanto el año 2014 como el año 2017, cuando ocupamos el último lugar.

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Si bien es cierto, el informe del año 2019 muestra una recuperación de dos puestos frente al informe del año 2018; pero si comparamos con el informe del año 2015, podemos observar que subimos un puesto (del 23 al 22) debido a que Huánuco tuvo una caída más pronunciada que Loreto. Asimismo, si comparamos con el año 2010, el índice de dicho año es similar al del año 2019, es decir, 10 años después aún mantenemos el puntaje de 3.2; incluso hemos retrocedido una posición, debido a que Apurímac pasó del puesto 25 al 20.

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Por lo tanto, no hay nada que celebrar, aún queda mucho por hacer y debemos centrar nuestros esfuerzos en los sectores de educación y salud, sin descuidar los otros sectores, en la búsqueda del cierre de brechas y logro de la eficiencia para mejorar sus indicadores y así elevar las condiciones de vida de todos los loretanos.

 * Economista y profesor universitario.